martes, 13 de noviembre de 2007

UNA HORA DE TU TIEMPO






Una tarde. Llegaba un hombre a su casa después de una muy larga jornada de trabajo.


Al abrir la puerta vio con sobresalto que su hijo lo esperaba, impaciente... - Papá, ¿cuánto ganas por hora ?


El padre dirigió un gesto muy severo al niño y repuso :- No me molestes que estoy cansado.- Pero papá - insistía -, dime, por favor, ¿cuánto ganas por hora ?La reacción del padre fue menos severa. Sólo contesto : Tres mil pesos por hora.


- Papá, ¿me podrías prestar quinientos pesos ?El padre montó en cólera y dijo: vete a dormir y no me molestes. Había caído la noche.


El padre había meditado lo sucedido y se sentía culpable, y queriendo desahogar su conciencia dolida, se asomó al cuarto de su hijo. En voz baja preguntó al pequeño : ¿Duermes hijo mío ?- Dime, papá -, contestó entre sueños.


- Aquí tienes el dinero que me pediste -, respondió el padre. El pequeño le dio las gracias, y metiendo su manita bajo la almohada sacó unos billetes.
- Ahora ya completé el dinero; tengo tres mil pesos.


¿Me podrías vender una hora de tu tiempo ?

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